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Compartimos la última entrevista realizada al maestro Teodoro Cano en mayo de 2017.

Poza Rica, Ver.- Oriundo del Barrio del Zapote en Papantla, “La ciudad que perfuma al mundo”, el maestro Teodoro Cano García inició su carrera en las artes a la escasa edad de 13 años, cuando conoció al muralista Diego Rivera, quien fue su mentor y apoyo para que el entonces gobernador Adolfo Ruiz Cortines le entregara una beca y pudiera estudiar en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, la antigua Academia de San Carlos. A sus 85 años, el maestro se encuentra retirado del mundo de las artes, cansado del ajetreo y del vaivén. Sin embargo en medio de su retiro analiza una nueva propuesta para una obra en esta ciudad.
Teodoro Cano nació un 29 de mayo de 1932, en el México postrevolucionario, donde había florecido el trabajo de grandes muralistas integrantes del Movimiento Muralista Mexicano, como lo fue el propio Diego Rivera, junto con David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.
Entre la obra que forma parte de su legado, se encuentra la escuela de artes en Papantla, el museo que lleva su nombre, el monumento al Volador, el mural “Homenaje a la Cultura Totonaca”; así como el mural “Historia de México en la escuela Concepción Fuentes, en Poza Rica, el mural en relieve en el hospital regional de Pemex, los murales en el edificio del sindicato de la Sección 30 del STPRM, en la Vicerrectoría de la UV; o los murales en Tihuatlán y en el Palacio Municipal de Coatzintla.
En 2015 fue invitado por la Universidad Veracruzana a elaborar un nuevo proyecto artístico de intervención en el edificio de la Vicerrectoría Poza Rica-Tuxpan, el cual quedó estancado ante la falta de recursos y esta semana le fue propuesta una nueva obra que adorne el parque Juárez.
No obstante, vive retirado en su domicilio en la ciudad de Xalapa, dedicado exclusivamente a disfrutar de la vida, sin mayores inquietudes artísticas, ya con casi 85 años de edad y 72 de carrera en las artes.
“Estoy en el retiro, pero me siento muy feliz. Llega un momento en que se cansa uno y quiere dedicarse a descansar, a pensar los pros y contras de la obra”. A estas alturas, le resulta gratificante ver el trabajo que ahora desarrollan quienes en un momento fueron sus alumnos.
Aunque se siente orgulloso de su legado, sabe que cada artista debe buscar su propia técnica, expresión y estilo, aunque sus obras se vean influenciados por los trabajos de otros.
Teodoro Cano ha sido reconocido como iniciador del movimiento artístico en Xalapa y todo Veracruz. Después de plasmar su obra en diferentes partes del país, tiene el tiempo necesario para apreciar su entorno y disfrutar de su trabajo, inmortalizado en cemento u otros materiales y a la vista de cualquier persona.

En memoria del maestro Teodoro Cano

Por Editor

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