Lun. Jul 4th, 2022

Campamentos tortugueros buscarán medios para la financiación; en Chaparrales, marejada destruye palapas con las que pretendían obtener ingresos.

Cazones, Ver.- La reducción de más de 7,447 millones de pesos al presupuesto de la Semarnat impacta las tareas de conservación de las diferentes especies de tortuga marina en este municipio, al quedar el campamento tortuguero fuera de las áreas naturales protegidas y sin recursos este año.

Una de las áreas más afectadas con la reducción del 29.1 por ciento de su presupuesto con relación al año anterior es la de Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre, mientras que el programa de Manejo de Áreas Naturales Protegidas manejará 30.5 por ciento menos recursos.

En este contexto, las tareas de conservación de las especies de tortugas marinas, que en años anteriores han dado buenos resultados con el incremento tanto en el número de nidos, como en la reintegración de las crías al mar, están siendo afectadas por el recorte.

En la region del Totonacapan se ubican dos campamento tortugueros, uno en la comunidad e Rancho Playa, municipio de Papantla, y uno más en Chaparrales, Cazones, los cuales enfrentar problemas para mantener la operatividad.

Tan solo este año se requieren 1.5 millones de pesos para la adquisición de cuatrimotos, compra de combustibles y pago de jornales, entre otros gastos de operación. Sin embargo, al estar fuera de las Áreas Naturales Protegidas por decreto presidencial, también lo están de los recursos federales.

Por si fuera poco, la fuerte marejada registrada esta semana derribó las palapas que se habían construido en Chaparrales, con las cuales pretendían establecer comedores y venta de artesanías. Los recursos obtenidos de las ventas serían destinados para apoyar a las familias que participan en la conservación.

Tan solo en esa comunidad son 20 personas las que laboran constantemente vigilando el arribo de las tortugas, cuidando los nidos, transportando los huevos hasta el campamento, cuidan de la eclosión y después participan en la reintegración de las crías al mar.

Cada una de estas palapas tiene un costo promedio de 5 mil pesos, por lo que ahora nuevamente tendrán que buscar los recursos para tenerlas listas antes de las vacaciones de Semana Santa.

Otra de las formas que podrían adoptar sería la de patrocinios a través de la asociación civil, para lo cual se requiere de la autorización de la Semarnat.

A la fecha hay avistamientos de tortugas apareándose cerca de la playa, por lo que se prevé que en los siguientes días comience el desove en las playas. Oficialmente la temporada 2019 inicia en la segunda quincena de marzo.

Por lo pronto, con los recursos limitados, el próximo lunes realizarán un recorrido de 23 kilómetros sobre la línea de costa, desde Rancho Playa hasta el estero Juan González, para identificar las zonas afectadas por los recientes fenómenos meteorológicos.

Édgar Escamilla

Por Editor

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